En Bogotá, parece que se ha vuelto normal escuchar a personas hablar de la inseguridad que azota la ciudad. Esto prende las alarmas de los vecinos que cada vez se sienten menos seguros en sus entornos cuando empiezan a ocurrir hechos cómo hurtos a personas, a viviendas, riñas o incluso delincuencia dentro del mismo sistema de transporte. Sin embargo, una estrategia comunal, que se viene implementando desde los años 90, está tomando fuerza en Usaquén: la creación de frentes de seguridad.

En parte, gracias a esta unión entre vecinos y al programa que precedo “Edil al Barrio”, se ha logrado disminuir delitos como el hurto a residencias de enero a mayo de este año en un 31.9 %, de acuerdo con el más reciente boletín informativo de la Secretaría de Seguridad. Este dato no es nada despreciable, ya que el hurto a residencias es uno de los que más se presentan en Usaquén.

De estos encuentros con los vecinos, entidades distritales y locales como la alcaldía salen ideas para combatir problemáticas como el consumo de drogas en los parques, el miedo a salir a ciertas horas y la falta de oportunidades.